miércoles 13 de mayo de 2009

Prostituciòn masculina: la misma historia contada al revés (primera parte)

Por Adriàn Mariscal

“Hay semanas en las que estoy bien, otras veces me va mal, cuando ganas mucho dinero puedes tener un pensamiento fugaz de que con eso tienes para no regresar, pero el dinero como viene se va…las semanas buenas si te va bien en una noche puedes ganar mil pesos, mil quinientos, en una semana siete mil pesos, pero si te va mal puedes no ganar nada, quedarte en ceros, llegas a una hora determinada y te vas como llegaste…”- Testimonio



Se abre el telón:


Once de la noche con 15 minutos. Zona centro de Guadalajara. Las calles se convierten en testigos de una noche que se tiñe de contrastes; mientras en el centro histórico se consolida un ambiente inspirador y sosegado que incita a pobladores y turistas a admirar la cara mejor reconocida de la ciudad cosmopolita, en las orillas de la zona las esquinas se desdoblan para dejar ver el lado oscuro que la mayoría relega, ese secreto a voces mejor guardado que ampara en sus paredes las intimidades más furtivas de quienes lo frecuentan, personas que sin importar anatomía, género o extracto social acuden en búsqueda de objetos que satisfagan sus instintos carnales, pero los objetos no son algo más que individuos despojados de su papel de sujetos, subordinados al deseo de los clientes por el interés de una remuneración que les compense, poco importa la moral o los derechos, desfilan rivalizando entre sí como mercancía banal de un catálogo de productos.

Pero ese mercado no es exclusivo de mujeres como podría pensarse, ya diría un dicho popular que en gustos se rompen géneros, ahí también hay transgèneros que imitando a las primeras en apariencia les compiten en precio; así como hombres, los grandes ausentes a la hora de estereotipar en femenino al oficio más viejo del mundo, quienes sin más ni menos importancia forman parte de este mundo clandestino de oferta y demanda…nos referimos entonces a los “putos” invisibles, pleonasmo redituable que sitúa a un actor oculto dentro de un teatro oculto, de quienes poco se sabe y sin embargo se mueven, y para evidenciarlos es necesario cederles el guión de protagonistas y tratar la historia con un giro distinto: contada al revés.


Primer Acto: Des-feminizando el concepto


Roberto es un hombre de 26 años oriundo de Guadalajara. Sin completar los estudios medios e hijo único de madre soltera, comenzó en el negocio de la prostituciòn desde 4 años atrás, primero esporádicamente motivado por un impulso de esquivar las limitantes económicas a las que se enfrenta un joven desempleado obligado a vivir de manera independiente por circunstancias familiares, después de forma definitiva los 7 días de la semana y con una jornada laboral de 5 a 8 horas dependiendo las ganancias del día. Antes de llegarse la hora en la que deja de ser Roberto para convertirse en Max, es como cualquier otro joven de su edad que bien puede salir al cine o un bar como también atender los quehaceres de su hogar y recibir visitas de sus amigos entrañables. De mirada intimidante, cuerpo ejercitado y facciones masculinas, aguarda en una esquina de la Avenida Federalismo cualquier señal que denote la llegada de un cliente, con los bolsillos vacíos e impaciente por la espera, atestigua cómo el tiempo transcurre sin conseguir una pista que le asegure que el día será uno de los buenos, recuerda su pasado en una secuencia de imágenes instantáneas que así como vienen se van cuando entre ellas recuerda el porqué de sus comienzos en el negocio.

Cuando la desesperación es tal que no le queda otra opción que la paciencia pide a Dios porque le dé fortaleza para aguantar un día más; en esa situación, es capaz de desconocer el pudor para desabotonarse la camisa e introducir su mano por el interior del pantalón, reconoce que la técnica aunque insegura, llega a funcionar para incitar la atención…después de fallidos intentos, la esperanza a él regresa cuando observa detenidamente a un auto que a baja velocidad se estaciona con las luces encendidas breves metros delante de su estancia (…) “sí, entiendo, pero qué es lo que yo voy a ganar con èso?- responde al interlocutor que se dirige a él con una propuesta novedosa” (…) después de negociar la tarifa, el trato está hecho, Roberto está listo para contar su historia.

Antes de hablar sobre la prostituciòn masculina, es necesario hacer un análisis de las causas de su invisibilidad, pues a lo largo del tiempo, se ha visto a la mujer como el género indefenso a estas prácticas, mientras que el hombre es apartado del tópico con justificaciones validadas en cuanto a la vulnerabilidad. En el transcurso del reportaje veremos que el hombre prostituto no es manejado por fuerzas externas a él (llámense traficantes, proxenetas, o padrotes como coloquialmente se les conoce) contrario al caso de las mujeres, sino que más bien su persistencia en el negocio es dada por voluntad propia. Sin embargo, marcar una diferenciación nos lleva a dos puntos que nos ayudarán a entender el porqué del prostituto estigmatizado.

1- La prostituciòn es un fenómeno social en el que puede reflejarse el sistema patriarcal en el que habitamos, donde la diferenciación entre hombres y mujeres es además etiquetada como una lucha del sexo débil contra el fuerte en la cual este último lleva todas las de ganar, pues no sólo legitima su supremacía con la exclusión o subordinación de la mujer en la participación de todos los ámbitos de la vida diaria (laboral, político, económico, académico, religioso) sino que la reafirma y justifica con la cultura histórica que a lo largo del tiempo ha proveído a la mujer de un rol de servicio hacia el género masculino en cuyas manos se deposita su existencia. No extrañe entonces que lejos de asumirse como sujeto, la mujer se visualice como un objeto al que los hombres tienen acceso por el simple hecho de desearlo, y es por ello que actúan con alevosía a sabiendas de que el sistema patriarcado no aporta credibilidad a las mujeres prostituidas.

“Expertos en la materia y activistas en pro, están convencidos que la demanda masculina de prostitución es la causa principal de la expansión de la industria del sexo; sin demanda, no hay rentabilidad, y por tanto no hay negocio”. Subrayo aquí la distinción en el trato de hombres y mujeres prostitutos: la mujer, por pertenecer al género débil y socialmente subordinado a las funciones del otro, es materia prima que se facilita para su explotación, injusticia coadyuvada por la impunidad legislativa y corruptiva con la que actúan las autoridades por consenso con los delincuentes o por desconocimiento y asimilación de los acontecimientos. Y aunque también podría darse el caso de mujeres prostitutas por motivación personal, en cuanto a los hombres no se documentan casos de redes delictivas que exploten a los hombres, esencialmente por tratarse del género social y culturalmente dominante.

2- Cuando hablamos de prostituciòn no podemos limitarnos a hablar desde la perspectiva del prostituto (a), pues sería cubrir con una venda la influencia del cliente. La mayoría de los estudios sobre el tema silencian el papel del cliente y nos imposibilita los caminos a estudiar el fenómeno con todas sus vertientes. Este hecho, lejos de aportar un granito de arena en el conocimiento de la prostituciòn, sólo certifica a la mujer como el objeto inhumano de consumo que no dejarán de ser y protege a los usuarios que son los generadores del comercio carnal (sin demanda no hay oferta) aunque su participación sea considerada secundaria.

Pero los clientes, homosexuales o heterosexuales, no sólo son visibles, sino que tienen también un papel importante de manera que sin ellos la prostituciòn no existiría, son los que deciden la inscripción de productos nuevos y de la cada vez más reducida edad de la “mercadería” que consumen. Así es como lo diría mejor Volnovich “al poner el foco en las mafias, al penalizar a los proxenetas y a las prostitutas, se elude a los clientes y, de esta manera, la sociedad en su conjunto se encarga de aliviar la responsabilidad que cae sobre aquellos que inician, sostienen y refuerzan esta práctica”. Si trasladamos lo anterior al panorama del prostituto, podemos darnos cuenta claramente de que los hombres al igual que con las prostitutas son los principales consumidores, mientras que las mujeres vistas como clientas, apenas llegan a un porcentaje minoritario.


1 O’Connor, Monica y Grainne Healy- Los vínculos de unión entre la prostituciòn y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.
2 Volnovich, Juan Carlos- Hombre que va de putas


He aquí los dos puntos en cuestión que favorecen la feminización del concepto de prostituciòn: 1- la explotación de la mujer prostituta y subordinación al poder del hombre frente a la libertad del hombre prostituto y la ausencia de un ente que los controle y 2- el predominio del hombre como cliente en ambos casos frente a la participación minoritaria de la mujer al respecto. No obstante, en este análisis diferenciado de la prostituciòn masculina y femenina, además de sustentar las razones por las que pareciera que el hombre prostituto no existe, también podemos dar pie a visibilizarlo en esta atmósfera de comercio sexual una vez que entendemos que la prostituciòn no sólo tiene género femenino.

viernes 24 de abril de 2009

Cuando una vida es sólo un 1...

Por Darío Pereira

Seis meses de inactividad de parte de nosotros, los inexplicablemente desganados escritores de este blog y por ende de ustedes, los probablemente ya desaparecidos lectores. Si alguno sigue merodeando este rincón de la red de vez en vez, puede dormir tranquilo: no hemos muerto en ningún accidente carretero, tragedia aérea o de cualquier otra catástrofe que implique muertes simultáneas. Una disculpa en nombre del equipo.

En medio año pasan muchas cosas, tanto que la crisis de la que se hablaba en el último post pasó de indicadores en rojo y flechitas a la baja en las bolsas de valores a nuestra vida cotidiana. Alcanzó a la farándula hollywoodense, provocando que más de alguna actriz dejara para tiempos de mayor bonanza su combo de cirugías estéticas; este año según Forbes tenemos menos millonarios, y quienes lo eran calculan en menos millones sus millonadas; y como decía el poeta, yo no lo sé de cierto, pero supongo que Britney despedirá a algún bailarín o no use elefantes en sus próximos videos, que esos sí deben de salir caros.

En los mismos seis meses han muerto millares de personas en México a causa de la violencia relacionada con el narcotráfico, aproximadamente 1,500 en este 2009 y contando, pareciera que quisiéramos romper un record Guinness no muy halagador. Pero para hablar del narco se necesita mucho más que una entrada, que prometo para el futuro.

No obstante, es el punto de partida para hablar de algo así como “la relatividad de la muerte en los medios” y el impacto que esta tiene en nuestro asombro personal.

Soy un insensible. No sé si tiene algo que ver con mi genética que también me dio unos pies que no me gustan y muchas pecas por el cuerpo, pero me resulta un poco lógico pensar que la TV e internet han contribuido a que así sea. ¿Por qué? Porque cuando veo un encabezado de “25 muertos en Irak”, “Ataque suicida deja 13 muertos y 10 heridos en Afganistán” o “5 ejecutados por el narco en Culiacán” simplemente paso. Al final, pienso, mañana encontraré la misma noticia, con distintos nombres y pocos o muchos kilómetros más lejos. A veces, ya no soy capaz de ver más allá de puros datos y pensar en el humano.

Entre más recurrentes son los muertos por violencia en algún país con mayor facilidad perdemos el asombro. A no ser que una imagen cruel, que involucre sangre, llanto y rostros desgarradores nos hagan “toc! toc!” en el sentimentalismo y nos hagamos preguntas filosóficas sobre el hombre y su capacidad de dañar, hecho esto, quedamos satisfechos con nosotros mismos regocijándonos en nuestra propia bondad.

Pero es que ya hasta tengo unos parámetros definidos y un tanto inconscientes. Si el atentado ocurrió en Medio Oriente, la cifra subsecuente se contará en docenas. Si es por el narcotráfico mexicano serán entre dos y los inicios de un número de doble dígito. Si el asesinato es aquí, en Chile, se contará con los dedos de una sola mano y nos sobrarán los suficientes para taparnos la boca con indignación, no obstante, causará más conmoción que todos los anteriores juntos y multiplicados. Se le dará un seguimiento noticioso por varios días, y esos 140 iraquíes muertos, no merecieron ni un segundo por cabeza al aire.

Un estudio hecho por neurocientíficos de la University of Southern California, dado a conocer hace unas pocas semanas, me dice que la rapidez con la que informan los medios digitales no le da tiempo al cerebro para procesar sentimientos como la compasión y se mantiene indiferente ante el sufrimiento ajeno.

Según el sociólogo español Manuel Castells, "en una cultura de medios en la que la violencia y el sufrimiento se convierten en un espectáculo sin fin...se instala gradualmente la indiferencia ante la visión del sufrimiento humano".

Quizá lo utilice como un pretexto para apaciguar la culpabilidad visceral que me ataca algunas veces, esa que cuando nos llega nos hace recordar lo que nunca debimos de olvidar: que tras ese número que se fue de la pantalla en unos segundos, existió toda una vida, una sonrisa y ahora, muchas lágrimas.

miércoles 22 de octubre de 2008

¿Quièn dijo crisis?

Por Adriàn Mariscal


¿Quién dijo crisis? - Me pregunto al abrir el periódico, pues durante semanas enteras la noticia de una crisis financiera global parece dirigir la mente de hasta el más remoto ser humano, en lo que a mí respecta, la crisis me persigue en el tranvía, toma asiento en el carrito del súper y me ayuda a gestionar los precios más bajos de los alimentos, en el caso más extremo me priva de todo aquello cuanto pudo degustar mi paladar en el pasado por el simple hecho de desearlo, pues me frena con el argumento de que no estamos en tiempos de gastar en paraísos gustativos. También se mete conmigo en la bañera y duerme junto a mi almohada, me acompaña a pasear al perro y juega a moverme las ideas cuando intento formarme un pensamiento.

Y me hace preso un cataclismo inadvertido que suele bombardearme por costumbre, cuando veo pasar a tristes por las calles con los bolsillos secos devorando el excremento de los “Dioses”, esos a los que les llenamos las cuentas bancarias con nuestros impuestos mientras nos quedamos viendo los mostradores de las tiendas batiéndonos en duelo de robar por necesidad o morir por dignidad. El pudor se nos resbala como sudor por la espalda y el respeto pernocta en la lista de espera viendo como entre propios hermanos se rompen la cara por supervivencia.

- Mamá, tengo hambre- oigo decir a un niño a su madre, quien le calma la tripa con golosinas hasta no ver si en la televisión la desdichada Juana Patricia se quedará en el corazón del guapo y millonario príncipe azul. Pero afuera, en la vida real, las circunstancias no pintan favorables para los miserables, éstos se manifiestan en las avenidas a grito de justicia aun sabiendo que como respuesta obtendrán golpes y represión, les serán lanzados gases lacrimógenos desde helicópteros del gobierno y al día siguiente en los noticiarios los conflictos pasarán desapercibidos; los patrocinadores mediáticos concuerdan en que es más importante señalar cómo se prevé el clima para el país y contar paso por paso en imágenes recreadas cómo fue el procedimiento en que un asesino mutiló a su víctima, pues posiblemente entre tragedias telenovelescas se encuentre al nuevo chivo expiatorio que distraiga la atención de la audiencia.

Cierro el periòdico y enciendo el televisor, respiro aliviado un momento, ja, en Hollywood las cirugías estéticas siguen siendo moda entre los actores, Britney Spears rompe récord en popularidad por su nuevo disco, Real Madrid gana con marcador 1-0 a Barcelona y Coca Cola lanza al mercado su nueva fórmula publicitaria con ventas multimillonarias…




¿Quién dijo crisis?

martes 14 de octubre de 2008

El eslabòn perdido

“Solamente el tiempo y la prueba dirán qué posibilidad es correcta”. (www.wolrd-mysteries.com)

Por Laura Rodriguez



¿Ha imaginado alguna vez que la teoría de Darwin pueda ser reemplazada debido a nuevas explicaciones científicas? ¿Se ha replanteado alguna vez otras posibilidades que puedan explicar los orígenes de la humanidad?

El origen de la vida es una gran incógnita que ha dado paso a innumerables doctrinas y corrientes filosóficas. En un principio, las creencias religiosas (lineamientos metafísicos), fueron la única explicación. Ejemplo de ello son los creacionistas, quienes argumentan que la creación de “todo” lo que existe sobre la faz de la tierra se dio en seis días, por órdenes de una divinidad “extraña”.

Teorías, ya decadentes, fueron completamente descartadas en 1858, cuando Charles Darwin y Alfred Wallace fueron los primeros en proponer el concepto de la selección natural, que actúa sobre una diversidad fenotípica preexistente, reflejo de la diversidad genética. Más de 145 años después, aún no hay una especie de transición bien definida en el registro fósil, esta parte es considerada las más vulnerable de la teoría Darwinista (Lloyd Pay, febrero del 2003).

Así, la pregunta sigue viva, ¿Cuál fue el origen de la humanidad?
Hace setenta o sesenta años, en una aldea rural encontrada a 100 millas del sudoeste de Chihuahua, México, fueron encontrados esqueletos en cuevas y túneles en una de las minas. De éstos, sólo pudieron recuperarse los cráneos, uno de ellos es femenino y la edad de su muerte radica entre los 25 años. El segundo, y más importante, presenta una apariencia distinta a la humana, se le ha definido una edad entre los 5 y 6 años y fue denominado “StarChild”, el hijo de las estrellas.

Lloyd Pay, originario de Luisiana, E.U., conserje del cráneo StarChild, ha realizado uno de los descubrimientos del siglo XXI más importantes, apoyado por empresas especializadas en genética como Trace Genetics of California, 454 Last Sciences de Connecticut, instituciones académicas como el Instituto Royal Holloway de Londres y Diferentes especialistas en Genoma humano, Neurociencia y Cráneofisiología, así como doctores en Química. Se ha convertido en uno de los defensores principales de la teoría de Intervención de orígenes, que está en contraste del Darwinismo, Creacionismo y del más reciente Plan Inteligente.

Este proyecto lleva más de ocho año, se han utilizado pruebas científicas como rayos X, análisis fisiológicos, escáneres microscópicos electrónicos, test químicos con microscopios ópticos y principalmente, pruebas de ADN. La primera prueba, fue realizada en el verano del 2003, con ello, los genetistas afirmaron que la madre del StarChild era humana pero, respecto al genoma del padre, no se ha establecido aún hasta qué punto, se aleja de la humana. Esto definió al hijo de las estrellas como un híbrido.

En una entrevista a un medio español, Lloyd explicó que este cráneo es la primera reliquia que le permite a la humanidad afirmar que existió algún tipo de vida alienígena hace por lo menos 900 años (según el estudio del carbono 14), e incluso, podría solucionar el gran enigma de la historia de la humanidad, pues el genoma del StarChild puede llevar al análisis de que el ser humano no ha evolucionado de manera natural sobre la tierra ya que éste puede ser producto de una manipulación genética entre diferentes especies 900 años atrás.


¿Será este el eslabón perdido que podría responder a los enigmas que hasta ahora no se han podido resolver?, en la siguiente edición, será expuesta la teoría de Lloyd Pay y la opinión polémica de una ciencia en contrastante, la Teología.




coninuarà...



® Periodistas en pañales-2008

jueves 2 de octubre de 2008

No se olvida, aún no

Por Sara Rosas


Han pasado 40 años que se han ido sin darnos cuenta, el mundo cambió y a la vez sigue siendo tan igual.
La sociedad mexicana dio un giro necesario que había estado guardado desde la Revolución, un grito ahogado en la opresión de los que creían ser los dueños del país.
El movimiento lo iniciaron los jóvenes, ellos se atrevieron a levantar la voz teniendo todo en su contra, no conocían otra forma de gobierno que el que medía y limitaba sus acciones, su capacidad de decidir. Los más importantes pero también los menos considerados.
Eran los 60’s y el mundo experimentaba grandes transformaciones, más que físicas, psicológicas; una generación que nació en las cenizas de la guerra, tenía inspiración para actuar, para exigir la evolución de una sociedad conformista y resignada que aún sabiendo que vivía engañada, ya se había acostumbrado.


El 2 de octubre transformó para siempre la historia de México.
Debía ser un acto más de protesta pacífico que daba cita a estudiantes, obreros, campesinos, intelectuales (si, esos que renunciaron al prestigio que lograron, para apoyar una lucha de ideales), familias y personas de todas las edades unidas en una voz que exigía las palabras más sinceras: libertad y justicia. Se convirtió en un mal sueño, de esos que es tan difícil despertar y parecen imposibles de creer.

Tres luces en el cielo dieron la señal. Un gobierno que no soportó la presión de ciudadanos inconformes que como pocas veces se unieron para reclamar, se asustó y respondió con granadas replegando a la multitud contra las paredes de Tlatelolco que se llenaron de sangre, como en aquellas guerras de la Triple Alianza en las que los líderes luchaban de la mano de su pueblo, no contra ellos, esos eran Tlatoanis, no dictadores.
Es más poderosa la voz de miles que las armas, pero las armas matan. Así murieron quienes no estaban de acuerdo; que ironía… cuando se exigía justicia, el gobierno cometió el acto más vil y cobarde, ante los ojos pasmados de un país asesinaron los sueños de los que se habían arriesgado a no quedarse callados, la gente calló como si nada hubiera pasado.

44 muertos (según la cifra oficial), cientos de heridos y desaparecidos, cuerpos que nunca fueron encontrados. Presos juzgados al antojo y condiciones de los supuestos defensores de la ley, que la quebrantaban en cada oportunidad. Miles de mexicanos guardan aún en su corazón las imágenes desastrosas que marcaron su vida para siempre, porque no se puede olvidar la impotencia y desesperación de ver morir a un ser querido a manos de un cobarde que sólo actúa por ordenes de un incapaz que no pudo responder a la responsabilidad que tenía de dar solución a lo que el pueblo con todo derecho exigía: la reestructuración de un país a punto de derrumbarse.
En el movimiento del 68 existieron muchos intereses de por medio, algunos fueron fieles a la causa, otros se aprovecharon para buscar sus intereses, pero nada se justificaba para ser detenido de esa manera, existieron errores de los jóvenes, tal vez la manera no fue la adecuada, pero haber matado los cuerpos e ilusiones del que pudo haber sido un futuro mejor es inentendible.


Quedan en el aire muchas dudas que nadie se atreve a responder, sólo un punto quedó claro: cuando la injusticia es tan evidente se hieren las partes más sensibles del ser humano, es entonces que la unión se puede convertir en fuerza. La persistencia da resultados: mientras muchos consideran que los espíritus libres del 68 no lograron su objetivo, olvidan a las generaciones que tienen la semilla del inconformismo profundamente sembrada.
No más, por los que murieron un dos de octubre, pero sobre todo por los que estamos aquí, que nadie destruya la esperanza de un país que está cansado de vivir de ilusiones y que tiene todo para ser mejor, en las manos de cada mexicano están las mejores armas: decisión y acción. ¡Únete, pueblo!